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Thezo y su manga NAO 2: “El camino te enseña y madura la idea”

Thezo Nao 2
  • El autor chileno Diego “Thezo” Sanhueza, ya presentó el segundo tomo de su manga NAO en sociedad. En esta entrevista, habla sobre su proceso creativo, sus influencias y los desafíos de hacer manga desde Chile.

Con 389 mil lectores en la popular plataforma Manga Plus Creators de la japonesa Shueisha, Diego “Thezo” Sanhueza es uno de los actores reconocibles de la pujante escena del manga en Chile. En la última edición de FIC Santiago, el mangaka chileno presentó su nueva obra: la segunda entrega de NAO, ocasión en la que comentó parte de su carrera y su trabajo.

“Todo partió viendo animé en la tele”

¿Cómo nace tu interés por el manga y cómo llegas a crear NAO?

— Todo esto partió, como le pasó a muchos, viendo animé en la tele. Mi primer acercamiento fue mi tío, que era fanático de Dragon Ball Z, y desde ahí empecé a cultivar ese interés. También tenía compañeros que dibujaban cómics “de palito” en el colegio. Yo quería estar con ellos, porque eran los populares del curso. Dibujaban monitos, hacían cómics… y se burlaban de mí porque mis historias no se entendían. Pero eso me empujó a mejorar, a entregar algo que mis pares consideraran valioso.

“Saikómic me inspiró a meterme en el manga”

¿Qué te motivó a dar el salto y crear tu primer manga?

— Parte con Saikómic. Gracias a este gran personaje me atreví a meterme en el manga. Desde chico siempre quise hacer algo relacionado con el animé, pero en esa época tus viejos te decían: “Oye, ¿no se te va a ocurrir ser dibujante, cierto? ¿Por qué no estudias Ingeniería Comercial?”. Cuando Saikómic ganó en Japón (el mangaka chileno ganó el Premio Tezuka 2020, de la influyente revista japonesa Shonen Jump), dije: “pucha, este cabro se la jugó. Tuvo coraje, valentía. Lo que siempre te enseñan los mangas: cree en ti, sigue tus sueños”.

“Wis fue mi primer manga: mi laboratorio”

Tu primer trabajo fue Wis. ¿Qué aprendiste de esa experiencia?

— Sí, fue mi primer manga. En ese tiempo me gustaba mucho la cultura griega, además había salido el juego Hades, y dije: “¿qué tal si hago algo con Cronos, el tiempo?”. Era mi primera obra, no quería complicarme mucho. Fue mi laboratorio. Me sirvió para aprender sobre narrativa visual. Yo venía de la ilustración y recién me estaba integrando al manga.

— Con Wis tenía una idea muy grande que no podía concretar. Entonces tomé los mismos personajes y los llevé a un entorno natural. Ahí empezó mi interés por la naturaleza, y lo que eventualmente se convertiría en NAO.

“El camino te enseña y madura la idea”

En tu obra se ve una evolución. ¿Cómo encontraste el rumbo de NAO?

— El camino te enseña y madura una idea. Uno como artista quiere tratar ciertos temas, pero no siempre se desarrollan del todo en una primera etapa. Hay que aferrarse a esos conceptos y dejar que el tiempo los madure.

— Después de Wis vino NAO Recursos Humanos. Nadie lo vio, pero fue muy divertido. La idea era hacer capítulos cortos, tipo comedia. El protagonista era Matías, un oficinista estresado, y NAO llegaba como este “indio pícaro” desde recursos humanos para enseñarle filosofía natural.

— Con el tiempo fui desarrollando la historia y mi estilo. Hoy veo esas páginas y encuentro que dibujaba horrible (risas), pero quería abarcar demasiado. Eso me enseñó a ir paso a paso.

“No me sentía capaz de representar algo tan delicado”

En NAO hay una estética mapuche evidente. ¿Cómo abordas ese tema?

— Después de NAO Recursos Humanos vino Monito del Monte, que también era NAO en cierta forma, pero con estética mapuche más marcada. No lo quise avanzar por respeto: no me sentía capaz de representar algo tan delicado directamente. La idea era que los personajes usaran máscaras animales, donde el espíritu del animal se volvía la máscara. Muy Shaman King, mi máxima influencia. También quería meter mechas de madera, lo encontraba interesante.

— En esa etapa aprendí el valor del blanco y negro, del grosor de línea, del peso de la pluma. Antes dibujaba digital y no lo entendía igual.

— Fue ahí que me crucé con una entrevista de Gastón Soublette, que tiene una charla sobre el pueblo mapuche. Y eso me encendió una nueva chispa: la sabiduría del pueblo mapuche y también la sabiduría popular chilena, esa capacidad de decir tanto con pocas palabras.

NAO 2 manga
“NAO no es un manga mapuche: es un manga chileno”

¿Cómo respondes a quienes dicen que NAO es “el manga mapuche”?

— Era un temor al inicio, por eso siempre lo traté desde lo estético. Tomé referencias visuales, símbolos, patrones. No quiero “enseñar” cultura mapuche, sino despertar interés. Me ha pasado que gente de México o Ecuador me dice: “Oye, esto es mapuche”, y lo investigan. Eso me encanta.

— Cuando salimos en TVN hubo comentarios sobre “apropiación cultural”. Y está bien. Pero para mí esto es fantasía, no una clase de historia. Si NAO despierta curiosidad por conocer más de la cultura viva, bacán.

“Kelu me dio consistencia”

¿Cuál fue el punto de inflexión en tu historia?

— Antes tenía una historia que me gustaba, pero cuando apareció Kelu dije: “Perfecto. La historia va por acá”. Eso fue hace unos tres años. Me enamoré de ella como personaje. Y eso me dio consistencia.

— Antes hacía capítulos y los abandonaba; con Kelu me quedé, la empujé, la desarrollé, y eso me hizo mejorar como artista.

“La comunidad te empuja a mejorar”

Hablas mucho de tu comunidad en línea. ¿Qué rol juega el público en tu proceso?

— El apoyo de la gente te motiva muchísimo. A veces te lleva a lugares de autoexigencia, pero también te enseña. La retroalimentación de la comunidad es lo que más agradezco: esa crítica honesta que te dice “esto no se entendió”.

— Yo no tenía editor cuando comencé. Por eso trabajar con Acción Cómics fue genial. Por ejemplo, cuando le mostré el capítulo 4 a Claudio (el editor), presentaba diez personajes en dos páginas. Y Claudio me dijo: “No. Acotemos”. Tenía razón. A veces uno está tan metido que pierde perspectiva.

“El tomo 2 viene con todo”

¿Qué pueden esperar los lectores de NAO 2?

— En el tomo 2 los personajes evolucionan. No hay nada estático. El pueblo cambia, los personajes cambian, las alianzas cambian. Nada queda igual. Y todo lo que está ahí tiene un porqué. Además traté de hacer a Camilo un poco más sexy también (risas). Pero difícil competir con el Cóndor, que es uno de los personajes favoritos de los lectores.

— Ha sido ensayo y error, pero así se aprende. Y el tomo 2 viene con todo. Para los que leyeron el primero, van a conocer un poco más de ese indio pícaro que se asomó en el tomo 1.

“Lánzate. Dibújalo. Publícalo.”

¿Qué consejo darías a los creadores que sueñan con hacer su propio manga?

— Primero: lánzate. Dibújalo. Publícalo. Recibe el feedback con los brazos abiertos.

— Segundo: di algo de verdad. Algo que realmente sientas. Yo era el chistoso de la clase, pero el manga me enseñó a decir cosas que no podía expresar de otra forma, abordar temas más profundos. Emotivos, a veces. Aunque lo digas mal, dilo.

— Tercero: sé consistente. Cree en tu historia. No mires solo el éxito de otros; eso es la punta del iceberg. El trabajo viene con tiempo.

— Y cuarto: busca un buen editor. Alguien que te haga ver lo que tú no ves. Si no tienes uno, busca un amigo honesto. Mi papá, por ejemplo, es mi mejor editor porque no entiende nada. Si él no entiende una página, es porque no la expliqué bien.

NAO 2 ya disponible

NAO 2, de Diego “Thezo” Sanhueza, ya está disponible en la tienda online de Acción Cómics accioncomics.cl.
Sigue a @xthezox en Instagram y descubre más sobre el universo de NAO y los próximos proyectos del autor.

NAO 2
Autor: Thezo
208 páginas
Lectura oriental
11,5 x 17 cms
Blanco y Negro

Nao 2

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